De Ubud a Gili Air

Nuestro siguiente destino en nuestro viaje a Indonesia, fuero las islas Gili, tres pequeñas islas situadas al noroeste de Lombok, para llegar a ellas nos trasladamos en un barco rápido desde el puerto de Padang Bai.

Para coger el barco tuvimos que madrugar algo, ya que el mar suele estar mejor a primera hora de la mañana. Hay que tener en cuenta que en el estrecho que hay entre la isla de Bali y la de Lombok podemos encontrar fuertes corrientes, incluso algunas veces se suspenden las salidas de los barcos que comunican las islas debido a la mala mar.

Nos recogieron a las 7 de la mañana en el hotel, para trasladarnos hasta el puerto de Padang Bai, donde un barco nos iba a llevar a Gili Air, donde pasaríamos los tres siguientes días.

Hay varias compañías que realizan el traslado desde Bali a las Gili en barcos rápidos. En nuestro caso, fuimos con Semaya One Cruise, y lo contratamos con el guía en español que habíamos tenido en Bali.

El precio es siempre negociable, y normalmente se saca mejor precio si se contrata ida y vuelta. Nosotros contratamos solo ida. Además el precio incluye el traslado desde Ubud al puerto de Padang Bai.

Da igual la compañía con la que se contrate, todas hacen la misma ruta, y pararán primero en una de las Gili o en otra según la gente que transporten para cada isla.

En nuestro caso, pararon primero en Trawangan, luego fueron al puerto de Bangsal, en Lombok, y por último fuimos a Gili Air. En el siguiente mapa tenéis la ruta que suelen hacer todas las compañías.

 

En Padang Bai no os esperéis un puerto de los que estáis acostumbrados, realmente se embarca en un pequeño embarcadero.

El traslado fue rápido, ya que el barco lleva varios motores fuera borda, aunque nosotros tuvimos una avería en uno, y tuvimos que parar en alta mar un par de veces.

Una vez en el “puerto” de Gili Air, desembarcamos en un pequeño embarcadero, y nos dirigimos al hotel utilizando los servicios de los conocidos carros de caballos llamados cidomos.

Gili, significa “islote“, por eso los indonesios cuando se refieren a las islas pequeñas las llaman Gili.

Cuando hablamos de las Gili, nos referimos a Gili Trawangan, Gili Meno y Gili Air, las tres pequeñas islas se encuentran en el noroeste de Lombok.

 

Cada una de las islas ha absorbido un tipo de turismo según se ha ido desarrollando:

  • Por un lado tenemos la más grande de las 3, Gili Trawangan, que es la que más oferta turística tiene, pero que a la vez se ha convertido en la isla de la “fiesta”, ya que se encuentra repleta de locales de marcha, de chill-outs, etc, lo que no significa en que determinadas zonas de la isla podamos encontrar zonas tranquilas.
  • En el otro extremo encontramos Gili Meno, se trata de la isla más pequeña, con menos oferta turística y la más tranquila de las tres. Suele ser destino de descanso y de retiro para hacer yoga y bucear. Además de ser la elegida por muchas parejas en su viaje de novios.
  • La tercera es Gili Air, la que nosotros hemos elegido, con una buena oferta turística, pero sin llegar a los extremos de Trawangan. Se trata de la isla que se encuentra más cerca de Lombok, a unos 20 minutos en el barco público.
Estas islas carecen de playas enormes, más bien son pequeñas bandas de arena durante la marea alta, que cuando baja la marea dejan al descubierto los corales, por lo que es aconsejable llevar escarpines cada vez que se va a la playa.
Teniendo los corales tan cerca, se puede hacer buenos buceos para ver corales, peces tropicales y con suerte alguna tortuga.

Nuestro hotel, el Salim Cottage, se encontraba en el lado este de la isla, a unos diez minutos del pequeño puerto.

Una de las cosas que caracterizan a estas islas es que no circula ningún vehículo a motor por ellas, lo único que encontramos son bicicletas y cidomos, bueno y alguna moto eléctrica.

Por no haber, en las islas no hay ni policía, la mayor autoridad es el jefe del pueblo es el que se encarga de poner orden en caso de que haya algún problema.

Una vez que llegamos al hotel, nos fuimos directos a probar el agua antes de comer. Las niñas, y los papis, estaban desesperados por darse un baño en esas aguas de color azul turquesa.

Para comer decidimos ir al bar del propio hotel, el Raja Bar y hemos de decir que la verdad es que comimos bastante bien, y con unas vistas al mar insuperables.

Después de comer recibimos un “whatsapp” de nuestros amigos Pili y Toni, estaban en la zona este de la isla haciendo snorkel, así que nos fuimos para allí.


Al llegar, tuvimos la primera gran experiencia, a menos de 100 metros de la costa, y en un par de metros de profundidad, había una preciosa tortuga comiendo tranquilamente.

Las niñas estaban alucinando, bueno y los papás también. Nos tiramos más de una hora buceando junto a la tortuga, a la cual no parecía molestarle lo más mínimo nuestra presencia. Hemos de decir que tanto nuestras peques, como Carlos y Víctor, los hijos de Pili y Toni, se mostraron totalmente respetuosos con el animal, dejándolo comer tranquilamente, y simplemente disfrutando de su presencia.

Esperamos que esta experiencia no la olviden en la vida, y que sepan valorar lo bonito y reconfortante que es ver animales en su habitat natural, y aprendan la importancia de protegerlos y conservarlos.

Después de pasar un buen rato con nuestra amiga la tortuga, volvimos al restaurante del hotel a tomar algo, y hubo un momento mágico, los cuatro niños se quedaron callados, embobados ante la belleza del atardecer que se mostraba ante ellos.

Desde aquí, fuimos a dar un paseo por la isla, y buscar un lugar donde cenar mientras la noche caía sobre éste pedacito de paraíso en el que estábamos.

Para ser justos y que a nadie le lleve a engaño, hemos de decir que las Gili quizás no sean las islas más paradisíacas en las que hemos estado. En las Islas, como en toda Indonesia tienen un grave problema con los residuos. Es más en todo el país se encuentra basura en muchos lugares, tirada en los bordes de las carreteras, en la montaña, etc.

 

El principal problema es que no tiene ningún sistema de gestión de residuos, únicamente las grandes ciudades disponen de ellos, con lo que la basura normalmente se quema.

De hecho, en Gili, al llegar al puerto, podemos observar un lugar donde se acumula la basura que se genera en la isla, y cuando hay bastante acumulada se lleva a Lombok en barcos.

La isla además tiene zonas muy descuidadas, y zonas de playa llenas de restos de coral muerto, incluso no en toda la isla se encuentran zonas de playa “bonitas”, pero…..

Dicho todo lo malo, también contaremos que hay zonas de la isla, como la parte norte, en la que te puedes tirar solo en una playita varias horas. Que a pesar de no tener playas como las que imaginamos, tiene zonas de buceo desde la misma playa, donde puedes bañarte con una tortuga como nos ocurrió a nosotros.

El ambiente de Gili Air te da multiples opciones, o bien elegir zonas más animadas como el este de la isla, o bien zonas mucho más tranquilas como el oeste o el norte.

Se pueden ver unas de las mejores puestas de sol que hemos visto nunca con los volcanes de Bali en el horizonte.

Además, y como se verá en los siguientes artículos, con un barquito podemos ir a zonas de buceo preciosas que hay entre los canales de las islas hermanas, Meno y Trawangan.

Pero todo esto lo contaremos en próximos artículos.

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8 comentarios en “Islas Gili: Camino al paraiso”

    1. Creemos que el respeto a los animales se inculca desde la infancia, y que la mejor forma es mostrando a las peques los animales en libertad, que es como deberían estar la mayoría.

      Gracias por pasar Vero.

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