Día 3 – Visitando Fushimi Inari y Nara

Hoy vamos a visitar una zona muy conocida de Japón gracias a la película Memorias de una Geisha, se trata de Fushimi Inari, la imagen en cuestión es en la que Sayuri, la protagonista, siendo niña sale corriendo por un pasillo de llenos de o-toriis de color naranja.

El camimo de torii tiene más de 3 kilómetros de longitud, han sido donados por los comerciantes del lugar para pedir prosperidad en sus negocios. Los templos inari están dedicados a la diosa del arroz y el sake y en ellos se encuentran montones de figuritas de zorros, que se consideran los guardianes del lugar.

El de Fushimi es el más importante, pero hay unos 30.000 en todo el país, el templo es un santuario sintoísta que esta ubicado en todo un monte, hay varios santuarios esparcidos por todo el monte.

 

 

 

Desde aquí tomamos un tren para dirigirnos hacia Nara, que fue la primera capital permanente de Japón fue fundada en el año 710 en Heijo, la ciudad ahora conocida como Nara.

Fue capital de Japón hasta el año 784 cuando debido a las influencias y las ambiciones políticas de los monasterios budistas empezaran a ser una amenaza para el gobierno la capital se trasladó a Nagaoka.

Nara está ubicada en la llanura de Kinai, a menos de una hora de Kioto. Debido a su pasado como la primera capital permanente, está lleno de tesoros históricos, incluyendo algunos de los templos Budistas más antiguos de Japón. Nara dispone de 8 monumentos declarados Patrimonios de la Humanidad.

La mayor parte de los puntos de interés de la ciudad se en encuentran en Nara-koen, bello parque natural que ocupa gran parte de la ciudad. El parque alberga gran cantidad de ciervos, que en los anteriores tiempos del budismo, se consideraban mensajeros de los dioses y que hoy gozan del estatus de tesoros nacionales, lo que hacen que campen a sus anchas por la ciudad.

Suelen vagar por el parque en busca de la comida que les dan los turistas, hay que tener cuidado porque se acercan e intentan coger lo que puedan. La que mejor se lo ha pasado viéndolos ha sido Gala, que iba loca buscándolos.

El templo más importante de Nara es el Todai-ji, es el edificio de madera más grande del mundo (56x50x50 m), esta construido para guardar al gran buda (Daibutsu) que hay en su interior. Data del año 746, mide 16 m.

Rodeando la estatua hay una columna de madera con un agujero, se dice que quien pase por el interior lograran la iluminación. Mabel ha intentado pasarla, y ha sido entonces cuando se ha formado el numerito, ella medio atascada y Gala llorando porque no sabía que hacía su mama, hemos creado un buen espectáculo.

 

 

 

De aquí nos hemos dirigido al Nigatsu-do, que tiene unas esplendidas vistas de Nara.
Para terminar hemos cruzado el parque para ver el santuario sintoísta Kasuga Taisha, el cual es famoso por sus linternas de bronce y de piedra. Este templo solo lo hemos visto por fuera, debido al intenso calor y humedad de toda la zona boscosa del parque, con lo cual estábamos muy cansados de andar.

Hemos vuelto hacia la ciudad saliendo del parque y hemos aprovechado para ver el templo Kofuku-ji, en esta zona se nos han acercado tres estudiantes que querían practicar ingles, y cuando les hemos dicho que buscábamos un lugar para comer, nos han acompañado durante 15 minutos hasta una calle comercial llena de restaurantes y tiendas.

 

 

En el restaurante que hemos comido, Gala ha sido el centro de atención, se ha ganado a la dueña y a los empleado y le han regalado 2 figuritas de mimbre y 2 pañuelos.

Para terminar el día, hemos cogido el tren de vuelta a Kyoto, unas compras en el centro comercial de la estación y ducha en el hotel para salir a cenar.

Bueno, y una buena noticia en el Ryokan nos han dicho que han llamado y que seguramente mañana tengamos la maleta que nos falta.


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