Descuento Seguro de Viaje

Sri Lanka es de esos países que te atrapan antes incluso de aterrizar. A menudo eclipsada por su vecina India, la antigua Ceilán es un mundo en sí misma: una mezcla explosiva de selva indomable, budismo milenario y playas que parecen sacadas de un catálogo. En nuestro caso lo combinamos con unos días en Maldivas y decidimos dedicarle 10 días de ruta, un tiempo que, si bien puede parecer ajustado, es ideal para conocer los puntos más importantes de la isla.

Ruta por Sri Lanka

Ruta por Sri Lanka en 10 días: El itinerario paso a paso de nuestro viaje

En este artículo no vas a encontrar una ruta teórica. Te vamos a contar exactamente lo que hicimos nosotros, con sus tiempos, sus paradas técnicas y esos detalles que solo descubres cuando has estado allí. Si buscas una guía real para organizar tu viaje, quédate, porque empezamos.

Sri Lanka en 10 días

Es importante tener en cuenta que nosotros veníamos de hacer una ruta low-cost de 10 días en Maldivas, por lo que las playas no eran nuestra prioridad, aunque si pensáis visitar las zonas de playa es importante tener en cuenta la estación en la que viajáis, aunque de esto os hablaremos más abajo.

Día 1: Llegada a Colombo y traslado directo a Wilpattu

Tras un vuelo temprano desde Malé, aterrizamos en el Aeropuerto Internacional Bandaranaike (CMB). Tras reunirnos con nuestro chófer, decidimos saltarnos el caos de Colombo y poner rumbo directo hacia el norte, concretamente hacia la zona de Wilpattu.

Primeras gestiones: Cambio de moneda y tarjeta SIM.

El aeropuerto de Colombo es eficiente pero bastante ruidoso. Debes tener en cuenta que para entrar al país es preciso un visado, que puedes sacarlo en el aeropuerto, aunque suele haber bastantes colas, u online, pero te lo explicamos mejor al final del artículo.

Visado On-Arrival Sri Lanka
Cola para sacar el visado en el aeropuerto de Sri Lanka

 

Una cosa muy importante es que dispongáis de un buen seguro de viaje, la sanidad en el país es bastante deficitaria y solo en las grandes ciudades tienen buenos hospitales, de hecho en Colombo es donde se encuentran los principales. Como siempre os recomendamos un seguro de confianza, nosotros siempre utilizamos Intermundial, podéis echar un ojo, porque además nos ofrecen un 10% de descuento para nuestros lectores.

Cambiamos lo justo para llevar algo de dinero, ya que le pedimos a nuestro chófer que nos parara por el camino en algún oficina de cambio que el conociera. Compramos la tarjeta SIM en el puesto de Dialog y no tardamos más de 30 minutos en tenerlo todo listo.

El trayecto hasta Wilpattu es de unas 4 horas, un tiempo perfecto para ir observando cómo cambia el paisaje: del ajetreo urbano a la densa vegetación del interior. Los alojamientos en esta zona de Sri Lanka no son demasiado “lujosos” de hecho, no os recomendamos en el que nos quedamos porque no nos gustó mucho, pero aquí tenéis una selección interesante.

Día 2: Safari en Wilpattu, la cuna del budismo en Mihintale y las cuevas de Dambulla

Este fue, sin duda, uno de los días más intensos y gratificantes de todo el viaje. Empezamos antes de que saliera el sol para adentrarnos en la vida salvaje.

Jeep Safari en Wilpattu, Sri Lanka

Wilpattu National Park: Safari en busca del leopardo.

A las 5:45 AM ya estábamos en la puerta del parque. Habíamos gestionado con Vajira el guía y transporte de acceso al parque. Para poder entrar al parque has de hacerlo con una empresa de safaris, ya que se necesita un todo terreno para circular por los caminos.

Aves en Wilpattu, Sri Lanka

Normalmente la excursión se contrata o bien de mediodía, o bien de día entero. Si dispones de tiempo se recomienda coger la excursión de día entero, en la que estás dentro del parque aproximadamente unas 8 horas y llegas a puntos más alejados de la reserva. Si bien es cierto que el trayecto es los jeeps se algo “duro” y polvoriento.

Wilpattu es el parque nacional más grande de la isla y, a diferencia de Yala, no suele sufrir esas caravanas de jeeps que a veces arruinan la experiencia, aunque gente y coches vas a encontrar, no te pienses que lo visitar solo.

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Wilpattu Sri Lanka

Tuvimos la inmensa suerte de ver bastante fauna: ciervos axis, búfalos de agua, algún cocodrilo y una variedad de aves muy importante. Aunque el leopardo es el gran protagonista y se deja ver poco, la tensión de buscar sus huellas en el barro ya hace que el safari valga la pena.

Mihintale: La montaña sagrada donde todo empezó.

Después del safari, una buena ducha para quitarnos el polvo y un desayuno rápido, nos dirigimos a Mihintale.

Mihintale, la cuna del budismo en Sri Lanka

Para los cingaleses, este es el lugar donde el budismo se introdujo en la isla, y esa espiritualidad se nota en el aire. Hay que subir bastantes escalones de piedra (rodeados de monos muy listos, ¡ojo con vuestras pertenencias!), pero el esfuerzo tiene recompensa.

Llegar a la cima y ver la gran estupa blanca recortada contra el cielo azul es una imagen que no se olvida. Desde la roca principal, tienes una vista de 360 grados de la selva que te rodea.

Roca de Mihintale, Sri Lanka

Es un lugar de peregrinaje, así que verás a muchos locales vestidos de blanco, ofreciendo flores de loto y rezando en silencio. Es, posiblemente, uno de los rincones más auténticos y menos «turistizados» que visitamos por todo Sri Lanka.

Gran Buda de Mihintale, Sri Lanka

El Templo de Oro y las Cuevas de Dambulla.

Nuestra siguiente parada fue la visita a las Cuevas de Dambulla, un complejo de templos excavados en una enorme roca que contiene más de 150 estatuas de Buda.

Budas en las Cuevas de Dambulla

La penumbra de las cuevas, el olor a incienso y el detalle de las pinturas en los techos (algunas con siglos de antigüedad) crean una atmósfera mística difícil de describir.

Gran Buda reclinado, Dambulla

A pesar del cansancio del madrugón, recorrer las cinco cuevas es obligatorio. Cada una tiene su propia personalidad, desde la más pequeña y antigua hasta la gran cueva central, así como todo el entorno.

Cuevas Dambulla, Sri Lanka

Al salir, las vistas del atardecer sobre el valle son el broche de oro antes de ir a descansar a nuestro hotel en Sigiriya.

Día 3: La Roca del León en Sigiriya y los tesoros de Polonnaruwa

Hoy tocaba enfrentarse al gran icono del país: la famosa Roca del León, quizás el lugar más fotografiado de Sri Lanka.

Sigiriya Lion’s Rock: Subida al palacio inexpugnable.

Estar en la entrada antes de las 6:00 AM es innegociable si quieres evitar el calor y las masas, pero sobre todo poder subir para ver el amanecer.

Entrada a Lion Rock antes de amanecer

Subir a Sigiriya es hacer un viaje al siglo V, cuando el rey Kasyapa construyó su palacio en la cima de esta mole de granito. Los jardines reales de la base son solo una pequeña muestra de la opulencia que debía tener el palacio.

A medida que subes por las escaleras metálicas pegadas a la roca, vas descubriendo los frescos de las «doncellas» y la famosa pared del espejo. Lo más impresionante son las garras de león que custodian la última subida.

Escaleras de subida a la Roca del León de Sigiriya

Llegar para ver el amanecer es una de las experiencias más impresionantes de Sri Lanka. Ver como la luz empieza a inundar de color el precioso entorno es una experiencia que no olvidaremos facilmente.

Amanecer en Lion Rock, Sigiriya

Una vez en la cima, entre las ruinas de lo que fue un palacio de lujo, entiendes por qué eligieron este lugar. Es el punto más alto de la zona y las vistas te permiten controlar kilómetros a la redonda.

Sigiriya, Palacio de la Roca del León

Eso sí, preparad las piernas y llevad agua, porque la humedad no perdona y la subida para alguien que no esté en forma se puede hacer algo dura.

Sigiriya Lion Rock

El único punto negativo que le vemos a la visita a la Roca del León son los 35 dólares por persona que cuesta la entrada, un precio algo excesivo para el resto de los precios de Sri Lanka. Pero es cierto que para se puedan conservar este tipo de monumentos, los visitantes debemos contribuir en su mantenimiento.

Por cierto, mucho ojo con los monos que encontraréis en Lion Rock, no son peligrosos, pero si que puede ser que os cojan algo al descuido.

Monos en Lion Rock, Sigiriya, Sri Lanka

Polonnaruwa: Recorriendo la antigua capital.

Tras desayunar en nuestro hotel nos trasladamos a Polonnaruwa, la segunda capital más antigua de Sri Lanka.

Polonnaruwa, Sri Lanka

Dicen que la mejor forma de verla es en bicicleta, aunque en nuestro caso y yendo con chófer aprovechamos para irnos trasladando por los puntos de interés, ya que es un recinto enorme y pedalear con el calor que hacía, hubiéramos acabado “hechos polvo”.

Se trata de una visita interesante en la que se recorren las ruinas de varios palacios, templos y estupas a tu ritmo y disfrutando del entorno.

Ruinas de Polonnaruwa

No os podéis perder el Gal Vihara, donde hay cuatro estatuas de Buda talladas directamente en la roca que son sencillamente perfectas. La paz que transmite el Buda reclinado de 14 metros de largo es asombrosa.

Polonnaruwa, Sri Lanka

Pidurangala Rock: La mejor puesta de Sol en Sigiriya.

Para la tarde dejamos la subida a otro de los emblemas de Sigiriya, la roca de Pidurangala, para ver el atardecer. Hay quien dice que es la mejor panorámica de Sri Lanka, y es que desde lo alto de Pidurangala es desde donde se obtiene la vista más famosa del país, con Lion`s Rock justo enfrente.

Vista de Sigiriya Lion`s Rock desde Pindurangala

Es una subida más corta que la de Lion`s Rock pero más «aventurera», ya que el último tramo implica trepar un poco entre rocas grandes. Cuando llegas arriba y ves cómo el sol empieza a caer iluminando la Roca del León que tienes justo enfrente, te das cuenta de que has tomado la mejor decisión del viaje. Es la foto perfecta.

Visitar la roca Pidurangala es gratis, pero tendrás que pagar el acceso a un pequeño templo que hay en los pies de la roca, aunque son solo 1000 rupias, unos 3 euros.

Atardecer desde Pidurangala, Sri Lanka

Al día siguiente, antes de partir de Sigiriya, dimos un paseo por la zona comercial para comprar algún recuerdo, y vimos algo que no nos gustó demasiado… El trato animal en estos países a veces deja mucho que desear y en Sigiriya vimos a varios elefantes encadenados que los estaban bañando en el río. Estos animales son usados para espectáculos para turistas, por favor, no contribuyáis a este maltrato, existen formas de disfrutar de los animales en su hábitat, sin tener que contribuir con el maltrato que sufren estos animales.

Elefante encadenado en Sri Lanka

En esta zona de Sri Lanka hay mucha presión sobre estos animales, ya que entre las zonas habilitadas para el turismo y los campos o parcelas que se vallan, los animales están perdiendo sus rutas de paso, y a veces se han producido ataques, incluso en las carreteras, sobre todo a gente con tuk-tuks que se acercan mucho a los elefantes.

Si quieres ver elefantes, en la zona de Sigiriya encontrarás los Parques Nacionales de Minneriya y de Kaudulla, donde se encuentran las mayores concentraciones de elefantes salvajes en libertad del país. Si quieres verlos es tan sencillo como en tú alojamiento preguntar y te dirán, según el momento del año, cual es el mejor parque para verlos e incluso, se encargarán de organizarte la excursión.

Como viajeros, tenemos una responsabilidad con lo que hacemos y en lo que decidimos colaborar. Si no pagamos por actividades que impliquen el maltrato animal, dichas actividades dejarán de tener sentido.

Día 4: camino hacia el corazón de Sri Lanka, Kandy

Este día no madrugamos tanto, necesitábamos descansar y la ruta no es tan larga desde Sigiriya a Kandy.

Nalanda Gedige y el colorido templo de Matale.

De camino hacia Kandy, hicimos una parada en Nalanda Gedige, un templo pequeño pero curioso porque marca el centro geográfico exacto de Sri Lanka.

Nalanda Gedige

Su arquitectura es una mezcla rara de estilos hindú y budista, y lo bueno es que al ser una zona poco turística, lo visitas en silencio y sin agobios.

Templo Nalanda Gedige, Sri Lanka

Después, paramos en Matale para ver el templo hindú Sri Muthumariamman. Es una explosión de colores y figuras de dioses que contrasta totalmente con la sobriedad budista que habíamos visto hasta ahora.

Sri Muthumariamman Matale

Kandy y El Templo del Diente de Buda.

Llegamos a Kandy, la capital cultural. Es una ciudad bulliciosa, rodeada de colinas y con un lago central que le da un aire romántico.

Kandy, Sri Lanka

Aprovechamos para quedar con Vajira a comer y para probar uno de los platos más típicos de la ciudad, las Dosas o Dosai, un plato de originario del sur de India, que es típico de la comida Tamil de Sri Lanka y que en Kandy es uno de sus platos típicos.

Dosa Kandy

Se trata de una masa fina de arroz fermentada que se sirve a modo de oblea frita y se suele acompañar con dhal, chutney de coco y sambal. Os aconsejamos que lo probéis porque es un plato típico de la zona.

Templo Diente Buda, Kandy

Nuestra visita principal en la ciudad fue el Sri Dalada Maligawa, el templo que custodia una reliquia del diente de Buda.

Kandy

Tuvimos la suerte de coincidir con una de las ceremonias de ofrendas. El sonido de los tambores, la gente con flores y la devoción que se palpa en el ambiente es sobrecogedora. Aunque el diente en sí no se ve (está dentro de varias urnas de oro), la experiencia cultural es de las más potentes de la ruta.

También aprovechamos para recorrer el centro y visitar el mercado de Kandy, un buen lugar para comprar recuerdos de nuestro paso por Sri Lanka.

Para dormir elegimos el Café Aroma Inn, en pleno centro y a un paso de los puntos más interesantes de visita. Por cierto, en Kandy hay muchas joyerías que actúan como casas de cambio y era el lugar donde el cambio era más favorable durante todo el viaje. Tenéis indicada la joyería que mejor cambio nos hicieron en nuestro mapa de Sri Lanka.

Día 5: De Kandy a Ella por las Tierras Altas: Ambuluwawa y Nuwara Eliya

Hoy la ruta subía de altura y el clima cambió drásticamente. Dejamos el calor para recibir la niebla y el verde de los campos de té.

Si disponéis de tiempo, una buena opción puede ser coger el famoso tren que os lleva de Kandy a Nuwara Eliya para así disfrutar de las vistas.

Tren Sri Lanka

En nuestro caso, si hubiéramos tenido un día más, lo habríamos hecho, pero no pudo ser, aunque aprovechamos para verlo en Ella, como os contamos más abajo.

La vertiginosa Torre de Ambuluwawa.

Antes de dejar la zona de Kandy, subimos a la torre de Ambuluwawa. Es una estructura blanca que parece sacada de un cuento de fantasía. Si tienes vértigo, prepárate, porque la escalera de caracol exterior se va estrechando a medida que subes hasta que apenas cabe una persona.

Las vistas desde arriba son de infarto, si no te pasa como a nosotros, que llegó la niebla y no nos dejó ver nada…

Torre Ambuluwawa, Kandy

Por cierto, para llegar a la torre, vuestro chófer os dejará en un parking en la zona inferior, donde deberéis negociar con los conductores de tuk-tuk para que os suban hasta arriba de la colina donde se encuentra la torre. Como opción, podréis subir andando, pero nos parece una paliza.

Cascadas de Ramboda y Damro Tea

Nuestra ruta prosiguió tomando altura de camino hacia Nuwara Eliya, hacendo una parada en las Cascadas de Ramboda, un salto de agua espectacular rodeado de vegetación y de campos de té.

Plantación de Té en Sri Lanka

Pasear por las plantaciones de té que encuentras por el camino, con recolectoras trabajando entre los arbustos, es la estampa clásica de Sri Lanka, aunque mucho cuidado con las “sanguijuelas”, si ha llovido recientemente os podéis llevar alguna de recuerdo.

Damro Tea

Nuestra siguiente parada fue la fábrica de Damro Tea, donde de manera gratuita puedes realizar una visita a las instalaciones donde te explican el proceso de producción del afamado té de Ceylán y te dan a probar varios tés al finalizar.

Explicación del proceso de producción del té de Ceylan

Nos gustó bastante la visita y sus tés, de hecho, nos llevamos varios para tomar en casa a nuestra vuelta.

Nuwara Eliya, la pequeña Inglaterra

La siguiente parada fue Nuwara Eliya o como también es conocida la «Little England«, ya que al llegar a la ciudad parece que te hayas teletransportado a un pueblo inglés: casas coloniales, campos de golf y un clima fresco que se agradece.

Oficina de correos de Nuwara Eliya
Oficina de correos de Nuwara Eliya, el edificio más emblemático

 

Además de la visita a la ciudad, especialmente interesante son los mercados y tiendas de ropa de montaña, donde podéis comprar algún “chollo” de marcas conocidas.

Terminamos el día llegando a Ella, y alojándonos en el Samadhi Nature Resort, un alojamiento de gestión familiar, en una zona algo separada de la calle principal, pero a menos de 10 minutos a pie.

El entorno de Ella es idílico, pero desde nuestro punto de vista, el centro y su calle principal “se les ha ido de las manos” con la gran cantidad de locales de moda y restaurantes con música “a toda pastilla” y gente joven con ganas de marcha.

Alojamiento Ella Sri Lanka

Aun así, en cuanto te alejas de esa zona, el entorno es precioso y merece la pena.

Día 6: Los iconos de Ella: Little Adam’s Peak y el Puente de los Nueve Arcos

Ella es el pueblo mochilero por excelencia en Sri Lanka, rodeado de rutas de senderismo que te aconsejamos que hagas.

Trekking al Little Adam’s Peak

Empezamos el día con la subida al Little Adam’s Peak. Es una subida accesible que se puede hacer incluso con niños, aunque conforme el calor aprieta se hace algo dura por la humedad, por lo que aconsejamos hacerla a primera hora del día.

Sendero al Little Adam`s Peak, Ella

La ruta en total desde el centro de Ella es de algo menos de 3 kilómetros. El primer tramo de la ruta se hace por carretera asfaltada hasta llegar a Rawana Pool Club, un local muy “cool” con piscina y con diferentes actividades. De hecho, podréis contratar allí mismo alguna de ellas, incluso el descenso en tirolina, que es una de sus actividades estrella.

Desde este punto, el camino pasa a ser de tierra unos 500 metros, para llegar a una escalera que sube a lo alto del pico. Una vez arriba, podéis descender por la cresta de la montaña en dirección a los dos picos cercanos, para disfrutar de las vistas. Las vistas del desfiladero de Ella (Ella Gap) son brutales.

Vistas desde Little Adam`s Peak

El tiempo de ruta en total os puede llevar aproximadamente una hora u hora y media en llegar a la cima, dependerá un poco de vuestro estado físico, aunque lo que está claro es que la ruta se hace para disfrutar del paisaje.

Little Adam`s Peak, Ella, Sri Lanka

Nine Arch Bridge: Viendo pasar el tren en un escenario de película.

Tras visitar el pico, fuimos a visitar el famoso Puente de los Nueve Arcos, cogiendo un precioso sendero muy cerca de donde empieza la subida a Little Adam`s Peak, está perfectamente señalado.

Sendero Nine Arch Bridge, Ella

El conocido puente, es una estructura de ingeniería colonial británica que parece sacada de una película de Harry Potter. Construido en los años 20, este puente se encuentra en la línea férrea que une las estaciones de Ella y Demodara.

El Puente de los Nueve Arcos de Ella

El puente tiene una distancia de unos 90 metros y una altura de unos 30 metros, y es una de las postales más conocidas de Sri Lanka. Nosotros cuadramos la visita con los horarios del tren, que puedes preguntar en tú hotel y seguro que te indican.

Nine Arch Bridge, Ella, Sri Lanka

Ver aparecer la locomotora sobre los arcos de piedra rodeados de selva es un momento muy interesante, y al que acude mucha gente por lo llamativo de la foto. En cuanto a los trenes, existen los turísticos que paran en el centro del puente para que los turistas pueden bajar y hacerse la foto, y los trenes locales que pasan sin parar.

Existen varios puntos desde donde se obtiene una buena perspectiva del famoso puente, incluso hay una cafetería donde acude mucha gente. Nosotros optamos por sentarnos en unos pequeños bancos antes de llegar al puente, en un lugar donde una señora te ofrece un coco o unas bebidas, en lugar de ir a la cafetería repleta de gente.

Toda la zona del puente es un lugar muy concurrido, al que podéis llegar incluso en tuk-tuk, pero creemos que merece la pena hacer la pequeña ruta senderista desde Ella.

Ruta por las vías del tren hasta Ella

De vuelta, decidimos hacerlo caminando por las vías hasta la estación de Ella, es un paseo tranquilo, si el follón de la gente y te permite disfrutar del paisaje. No es peligroso porque discurre un sendero junto a las vías, además de que pasan muy poquitos trenes.

Día 7: Descenso hacia la costa sur: Rawana Falls y el Buda de Buduruwagala

Dejamos las montañas para bajar hacia el nivel del mar, haciendo un par de paradas que nos sorprendieron muchísimo.

Rawana Falls y la fuerza de la naturaleza.

A las afueras de Ella están las Rawana Falls. Es una cascada que cae con una fuerza increíble justo al lado de la carretera. Es un punto muy popular para los locales y perfecto para una parada rápida antes de seguir camino al sur.

Rawana Falls, Sri Lanka

Buduruwagala: La estatua de Buda de pie más grande de la isla.

Esta fue otra de las recomendaciones del chófer, y nos encantó. Buduruwagala es un templo escondido en la selva donde hay siete estatuas talladas en una pared de roca.

Buduruwagala, Sri Lanka

La principal es un Buda de pie de 15 metros que te hace sentir minúsculo. No había casi nadie, y el silencio solo roto por unos niños jugando hizo que fuera una visita muy especial y espiritual.

Tangalle, playa y lagunas

A media tarde llegamos a las playas de Tangalle, donde desconectaríamos y descansaríamos del ajetreo del viaje. Recordad que llevábamos casi 20 días viajando, los 10 primeros por Maldivas y el resto por Sri Lanka.

Playas de Tangalle, Sri Lanka

Nuestro sencillo alojamiento estaba localizado en la zona de Rekawa Beach, una zona donde encontraréis varios alojamientos justo al lado de la playa. La tarde la dedicamos a hacer una excursión en Kayak con los chicos del hotel por una de las lagunas o manglares que encontramos paralelas a la playa.

Excursión en Kayak por las lagunas de Tangalle

Estas lagunas son ideales para observar los diferentes tipos de aves de la zona e incluso ver alguna iguana o varano de gran tamaño.

En esta zona de Sri Lanka, a principios de septiembre, cuando la visitamos nosotros, no es la ideal si buscas playas idílicas, pero nosotros buscábamos tranquilidad, buena comida y puestas de sol.

Atardecer en Rekawa Beach, Tangalle

Día 8: Relax en las playas y el punto más al sur en Dondra

El sur de Sri Lanka tiene algunas de las playas más bonitas del país, y aunque el mar no esté en su mejor momento en la temporada de verano europea, sí que podemos disfrutar de ellas y de la tranquilidad de ser temporada baja.

Amanecer playa de Sri Lanka

Comenzamos el día disfrutando de un precioso paseo para disfrutar del amanecer en la playa de Rekawa. Necesitábamos este momento de desconexión y esta zona, sin apenas turismo por ser temporada baja, nos ofreció esa bajada de revoluciones que necesitábamos.

El Faro de Dondra y el fin de la isla.

A no mucha distancia de Tangalle encontramos Dondra Head, el punto más meridional de Sri Lanka. Su faro blanco, rodeado de cocoteros y con el mar batiendo contra las rocas, te da esa sensación de estar en el fin del mundo.

Dondra Head, Sri Lanka

Es un lugar precioso para pasear y disfrutar de la brisa marina antes de continuar con las visitas del día.

Bahía de Hiriketiya: Surf y desconexión.

Nuestra siguiente parada fue Hiriketiya, una bahía con forma de herradura que es el paraíso del surf en Sri Lanka. El ambiente aquí es super relajado, con cafeterías con encanto y palmeras que llegan hasta la arena.

Hiriketiya Beach, Sri Lanka

Además de darte un baño y disfrutar de una de las playas más bonitas de Sri Lanka, puedes disfrutar de unas clases de surf, ya que por su forma en U, la zona exterior ofrece unas interesantes olas para aprender a surfear, o para disfrutar de ellas, en el caso de que ya sepas.

Comida Sri Lanka

Además, gracias a la multitud de locales y restaurantes que encontraréis en esta playa, podréis degustar una gran cantidad de platos locales e internacionales.

Día 9: Mirissa y el encanto colonial de Galle Fort

Nuestros días en Sri Lanka se iban acabando. Comenzamos el día con un buen paseo por Rekawa Beach y disfrutando de la vida local, fuera de la época turística.

Pescadores en Sri Lanka

Tras el desayuno, empezamos a subir por la costa oeste, parando en los puntos más icónicos antes de terminar la ruta en Colombo.

Coconut Tree Hill: El spot más instagrameable de Mirissa.

Uno de los puntos más conocidos del país lo encontramos en Mirissa, se trata de la famosa colina de los cocoteros, Coconut Tree Hill.

Coconut Tree Hill, Sri Lanka

Es una pequeña loma llena de palmeras que se adentra en el mar. Las vistas son preciosas y, aunque suele haber mucha gente buscando la foto, merece la pena por la estampa tan característica de la costa cingalesa.

La famosa colina de los cocoteros de Sri Lanka

Galle Fort: Caminando por los muros de la historia.

Nuestra siguiente parada fue Galle. Su fuerte colonial, construido por los portugueses y ampliado por los holandeses, es como un pequeño trozo de Europa en Asia. Es Patrimonio de la Humanidad y es el fuerte más grande y mejor conservado de Sri Lanka.

Galle, Patrimonio de la Humanidad

 

Pasear por sus murallas, ver el faro y perderse por sus calles llenas de tiendas de artesanía y cafeterías es el contraste perfecto a la selva que habíamos visto días atrás.

Aunque la visita a Galle nos os llevará más de 2-3 horas, puede ser una buena opción quedaros a dormir en alguno de los interesantes alojamientos que encontramos dentro del fuerte de Galle, y poder disfrutar de la tranquilidad de la tarde-noche.

Fuerte de Galle, Sri Lanka

En nuestro caso y por tema de horarios de vuelos, pusimos rumbo hacia Negombo Beach, donde dormiríamos para estar cerca del aeropuerto al día siguiente.

Día 10: De Negombo al aeropuerto: Fin de la aventura

El último día es siempre un poco agridulce. Aprovechamos para las últimas compras, una última comida con curry y un paseo por la playa antes de que el chófer nos dejara en la terminal de salidas.

Preparativos para viajar a Sri Lanka por libre

Organizar un viaje a Sri Lanka por libre es mucho más sencillo de lo que parece, pero hay ciertos «trámites» que no puedes dejar para el último minuto si no quieres complicaciones en el aeropuerto.

Sri Lanka

 

Visado ETA, moneda y tarjeta SIM: Lo básico para empezar

Si hay algo que nos dio algún que otro quebradero de cabeza antes de poner un pie en la isla, fue el tema del visado para Sri Lanka, ya que hantenido unos años moviditos con su sistema de fronteras, pero a día de hoy la cosa está clara: el visado es obligatorio para todos los españoles y, aunque se rumoreó mucho sobre una posible gratuidad, la realidad es que toca pasar por caja.

El trámite se hace a través de la web oficial https://eta.gov.lk/slvisa/ (ojo, no te metas en otras que te cobrarán comisiones absurdas) y el coste es de 50 USD para una estancia de 30 días. Es un proceso sencillo, pero no lo dejes para el último minuto; lo ideal es llevarlo ya aprobado e impreso desde casa para evitar las colas (y el recargo de 5$) de la oficina de visa on arrival del aeropuerto.

Un detalle importante que a veces se pasa por alto: tu pasaporte tiene que tener una validez mínima de 6 meses desde el día que entras y, como recalca el Ministerio de Exteriores, al menos dos páginas en blanco.

Si no cumples esto, te mandan de vuelta en el primer avión, sin paños calientes. Además de la ETA, es obligatorio rellenar la Digital Arrival Card online dentro de las 72 horas previas a la llegada. No te preocupes, es gratuita y te la pedirán en el control de inmigración junto con tu billete de salida y la confirmación de tu primer alojamiento.

Sri Lanka

 

Para el tema de la moneda, olvídate de cambiar en España, porque no podrás. Lo más inteligente es llevar una tarjeta tipo Revolut y sacar tus primeras rupias esrilanquesas (LKR) en los cajeros del aeropuerto nada más aterrizar, o llevar dinero y cambiar en cualquier oficina de cambio.

Necesitarás efectivo para casi todo: entradas a templos, propinas o ese coco que te vas a beber en la carretera. Los mejores precios para el cambio los encontramos en joyerías, sí, porque en Sri Lanka es muy típico que las joyerías ofrezcan cambio, aunque también podrás cambiar en oficinas de cambio y bancos.

Ya que estás en el aeropuerto, no te vayas sin tu tarjeta SIM. En el mismo hall de llegadas tienes puestos de operadoras como Dialog o Mobitel; por unos 10-15 euros tendrás datos de sobra para todo el viaje. Créenos, tener conexión para hablar con tu conductor o buscar un sitio donde cenar en Ella te va a salvar la vida más de una vez. Otra opción, si no te quieres complicar, es contratar una tarjeta eSIM de Holafly, tendrás internet nada más aterrices en Sri Lanka.

Tuk-Tuk Sri Lanka

En cuanto al transporte en Sri Lanka, es la gran duda que todos los viajeros tenemos. Por un lado hay gente que alquila un Tuk-Tuk para recorrer la isla, por otro lado tienes el tren (icónico pero lento y a veces masificado), el autobús local (para valientes con mucho tiempo) y por último el coche con conductor. El tuk-tuk puede ser una buena opción para unos días o si dispones de tiempo.

Bus Sri Lanka
Los autobuses de Sri Lanka son muy coloridos y siempre llevan la música a tope

 

Nosotros lo tuvimos claro desde el principio: queríamos aprovechar los 10 días al máximo, por eso contratamos un chófer con Vajira para nuestra ruta por el país. Nosotros le indicamos nuestra ruta, las paradas que queríamos hacer y el chófer se iba adaptando a nuestras visitas.

Tener un conductor privado te da una libertad que no tiene precio. Él conoce las carreteras, sabe dónde están todos los puntos de interés, etc. Además, viajar en un vehículo con aire acondicionado después de una caminata bajo el sol es un lujo que agradecerás cada día, y más si como es nuestro caso, viajáis con niñas. Para nosotros, fue la clave para que la logística del viaje no fuera una carga, sino parte de la experiencia.

Nuestro mapa de ruta de Sri Lanka

A pesar de que solo os hemos hecho un pequeño resumen de nuestra ruta, nuera ruta por Sri Lanka tuvo más puntos de interés y lugares marcados. Por eso, os dejamos nuestro mapa, para que tengáis todos los puntos señalados, entre los que incluimos restaurantes recomendados:

Dudas varias sobre Sri Lanka

Como seguro que aun tenéis muchas dudas, vamos a dejaros algunas respuestas que se nos ocurren:

  1. ¿Es seguro viajar a Sri Lanka con niños? Rotundamente sí. La gente es encantadora con los más pequeños y el país es muy seguro. Solo hay que tener cuidado con el agua (siempre embotellada) y el picante de la comida.
  2. ¿Cuál es la mejor época para ir? Sri Lanka tiene dos monzones. De diciembre a abril es ideal para el sur y las montañas. De mayo a septiembre es mejor la costa este. Nosotros fuimos a finales de agosto, principios de septiembre y, aunque hubo alguna lluvia corta, disfrutamos mucho del sur.
  3. ¿Necesito vacunas especiales? No hay ninguna obligatoria (salvo fiebre amarilla si vienes de zona de riesgo), pero siempre recomendamos pasar por Sanidad Exterior para estar al día con Tifus o Hepatitis A.
  4. ¿Se puede hacer esta ruta en tren? Sí, pero tardarás el doble en moverte. El tren es ideal para el tramo Kandy-Ella, pero para el Triángulo Cultural el coche es casi imprescindible.
  5. ¿Cuánto cuesta la entrada a Sigiriya? Cuestra 35 USD por persona. Es la entrada más cara del país, pero es Patrimonio de la Humanidad y vale la pena pagar por su visita.
  6. ¿Cómo son los enchufes? Usan el tipo D y G (el británico de tres clavijas). Aunque en muchos hoteles tienen adaptadores o enchufes universales, conviene llevar uno propio.
  7. ¿Qué safaris o parques nacionales son más recomendados? Este era una asunto que nos traía de cabeza. En Sri Lanka existen muchos lugares para ver animales. Hay quien dice que Yala es el gran parque, donde puedes ver la mayor parte de animales, pero a cambio lo harás rodeado de gente. Hay quien visita Minneriya o Kaudulla, en busca de los elefantes. Nosotros optamos por Wilpattu, en busca de una experiencia menos masificada. En función del tiempo que tengáis y la temporada en la que viajéis, deberéis decidir.

Sri Lanka es un país al que nos hubiera gustado dedicarle más tiempo, pero por desgracia tuvimos que conformarnos con solo 10 días, y vinimos encantados.

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